A la mitad de los chicos argentinos les falta algún servicio básico

El Observatorio de la Deuda Social publicó un informe sobre el hábitat para la infancia en los grandes centros urbanos del país y los resultados son poco alentadores.

El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) publicó su informe “Derecho a un hábitat digno en la infancia” en el que advirtió uno de cada dos niños vive en un medio ambiente contaminado donde sucede al menos una de estas situaciones: proximidad a fábricas contaminantes, basurales, quemas de basura o plagas.

La investigación suma datos tomados en el tercer trimestre de 2017 y de 2018 en los aglomerados urbanos con más de 80 mil habitantes del país y analiza el medio ambiente, la infraestructura barrial, la percepción de inseguridad, los servicios básicos y los recursos de las viviendas.

De las conclusiones se desprende que el 50,5% de los niños y adolescentes de los principales aglomerados urbanos del país tiene al menos un servicio público deficitario, situación que entre familias de trabajadores marginales tiene 9,4 veces más chances de suceder que en los sectores medios-profesionales.

“La estadística muestra una brecha entre los trabajadores marginales (61%) y los estratos medio profesionales, donde sólo sucede en el 17,9% de los hogares; mientras que también hay brecha en las zonas siendo el área del gran Tucumán donde hay mayor contaminación con un 75,9%”, señaló Ianina Tuñón, coordinadora del estudio.

En relación a los servicios básicos, el 46,8% de los niños no tiene gas natural en su vivienda; el 43,3% carece de cloaca y el 13,7% no cuenta con agua de red. “La desigualdad social de estos indicadores es sumamente significativa. Mientras que entre los sectores medios-profesionales la falta de acceso a red de agua es del 0,2%, en los estratos de trabajadores marginales asciende a 19,3%, y lo mismo sucede con la calidad”, detalló la especialista.

En el interior de las viviendas, el informe arrojó que dos de cada diez niños no tiene inodoro o el que lo posee no tiene descarga de agua, mientras que la media de personas por baño en el estrato de trabajador marginal (4,8) duplica al sector medio profesional (2,3). “Una variable que se incorporó en este informe es la disposición de un espacio tranquilo e iluminado para estudiar y arrojó que uno de cada diez no cuenta con un ámbito de estas características en promedio”, señaló la especialista.

En la variable hacinamiento en los estratos de trabajadores marginales, cuatro de cada diez niños habita viviendas con tres o más personas por cuarto, lo que en los sectores medio-profesionales representa el 0,1%.

En cuanto a las regiones, el informe concluye que “más de un tercio de los niños y niñas del Gran Buenos Aires Sur y el Gran Rosario viven en hogares que por su tipo o materiales resultan deficitarios”.

Finalmente, el análisis sobre el déficit de tenencia de vivienda arrojó que dos de cada 10 niños vive en un hogar con posesión irregular y, si bien la estadística es similar en todas las regiones, cuando se indaga sobre el “temor de perder la vivienda” la Ciudad de Buenos Aires es la que tiene un mayor proporción.