Renunció Evo Morales y denunció un golpe de Estado

El presidente boliviano presentó su renuncia a la Asamblea Legislativa: “Envío mi renuncia a la Asamblea Legislativa”. “No maltraten al pueblo, a los pobres”, pidió.

El tres veces presidente constitucional de Bolivia, Evo Morales, renunció a su cargo la tarde de este domingo y denunció que se orquestó “un golpe” de Estado para sacarlo del poder.

“Envío mi renuncia a la Asamblea Legislativa”, anunció el mandatario la tarde de este domingo y responsabilizó por la situación a “grupos oligárquicos” que orquestaron “un golpe cívico, político y policial”. “Estamos renunciando para que dejen de incendiar nuestras casas, de atentar contra nuestras vidas, de hacer sufrir a la gente, a los pobres, a los campesinos”, expresó.

Unos minutos antes, las Fuerzas Armadas y la oposición habían pedido la renuncia de Morales tras una aparición del presidente en la que informaba que llamaría a nuevas Elecciones Generales. Esto sucedió luego de que un informe de la Organización de los Estados Americanos -OEA- advirtiera irregularidades en los últimos comicios que habían favorecido al histórico líder boliviano.

“Dejamos a Bolivia con muchas conquistas sociales universalizadas; agradecemos al pueblo boliviano por habernos acompañado”, sostuvo Morales al anunciar su renuncia.

Antes del anuncio, el presidente boliviano tomó un vuelo desde El Alto (La Paz) hacia Cochabamba, su bastión y cuna política, acompañado del vicepresidente Álvaro García Linera, quien también renunció a su cargo.

Morales explicó que su decisión fue tomada “para que (Carlos) Mesa y (Fernando) Camacho no sigan persiguiendo a mis hermanos, dirigentes sindicales”, en referencia a ataques sufridos por funcionarios del oficialismo. Por ello, instó a los líderes opositores a reducir la violencia que azota a gran parte del territorio nacional.

Luis Fernando Camacho encabeza las protestas y una multitudinaria caravana de opositores que llegan a La Paz desde todo el país. El ex candidato Carlos Mesa también había llamado a movilizaciones “mientras no exista una resolución final a este proceso”.

Las protestas en Bolivia se desataron después de las elecciones presidenciales del 20 de octubre en la que Morales obtuvo su cuarto mandato tras un polémico conteo de votos. La oposición consideró fraudulentos estos comicios. En Santa Cruz (este), donde incubó la protesta contra Morales, los manifestantes se mantenían en las puertas de los cuarteles policiales, pidiendo la renuncia de Morales, que temprano llamó a la pacificación del país tras la anulación de las elecciones.