Mujer mató y enterró a su pareja: “Llegó borracho, me pegó y lo acuchillé”

La mujer aseguró que se defendió de una golpiza de su pareja y dijo que era víctima de violencia de género. Tapó el cuerpo con tierra y cal: “Estuve tan cerca de que nadie se entere”, lamentó ante la Policía.

«Estuve tan cerca de enterrarlo y que nadie se entere». Cuando la Policía la detuvo, Leonor Melina Herrera (39) se lamentó. En el fondo de la casa, en Berazategui, había ocultado con tierra y cal el cuerpo de su pareja, Juan Manuel «Nino» Lozada Castro (47).

La víctima había posteado fotos en su cuenta de Facebook durante el festejo de su cumpleaños, el 14 de diciembre pasado. Se mostró con sus tres hijas y también con quien, en plena Navidad, terminaría siendo su asesina.

Lozada Castro, de nacionalidad peruana, era feriante. Vendía ropa. Su hija Sofía admitió que la relación de pareja, de cinco años de antigüedad, era violenta: «Era solamente discusión, pero nunca pensé que ella sería capaz de hacer algo así», resumió.

Herrera confesó el crimen ante la Policía, aunque esto no tiene validez legal porque lo tiene que ratificar en sede judicial. «El proceso va a ser largo porque lo maté», reconoció llorando sobre su futuro entre rejas.

Este miércoles estaba prevista su indagatoria ante la fiscal Silvia Borrone, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 descentralizada en Berazategui, pero se pospuso para el jueves porque no se pudo realizar la autopsia.

La mujer aseguró que se defendió de una golpiza de su pareja y dijo que era víctima de violencia de género. «Estaba toda golpeada», admitieron las fuentes consultadas por Clarín. «Llegó borracho y me pegó, por eso lo acuchillé», declaró en la comisaría.

Para los familiares de la víctima, no pudo haber enterrado al hombre sin ayuda, a pesar de que es una mujer corpulenta, de más de 150 kilos. «Tenía la mano pesada», contó uno de los vecinos de la pareja. Por eso, apuntan contra su hijo de 17 años, aunque los investigadores no tienen ningún indicio.

Uno de los hermanos de «Nino» afirmó que vio a la sospechosa «enterrando algo» en el patio de la casa, en la calle 5 entre 108 y 108 A. «Me llamó mucho la atención, fui a buscar a la Policía y cuando llegó estaba tapando un agujero con cal», relató.

Último contacto
El último contacto de la víctima con sus hijas fue el mismo 25, por lo que creen que el homicidio se produjo ese día. «Mi papá sufría de epilepsia y yo me comunicaba constantemente con él», señaló Sofía.

Mientras lo buscaban, Herrera minimizó su ausencia: «Se fue a Capital a encontrarse con alguien», les respondió. Lo cierto es que Lozada Castro estaba semienterrado, a menos de un metro del piso, envuelto en una bolsa de nailon negra y tapado con tierra y cal. Cuando la detuvieron, remarcó: «Mi hijo no tuvo nada que ver».

El cuerpo tenía una puñalada en el pecho y signos de ahorcamiento. Para el jueves esperaban tener el resultado de la autopsia y confirmar así la causa de su muerte.

Por el momento, el expediente fue caratulado como «homicidio simple», aunque podría cambiar en las próximas horas a «homicidio agravado por el vínculo», que prevé una pena a prisión perpetua. Fuente: eloncedigital.com.ar