Familiares de soldado entrerriano recibieron el casco que usó en Malvinas

El veterano de guerra británico, Mark Eyles Thomas, trajo a Argentina el casco del soldado chajariense Daniel Sirtori. Es el primer caso en el que un combatiente inglés devuelve en suelo argentino el casco de un soldado argentino.

Thomas había recibido el casco de manos de un camarada que participó del combate de Monte Tumbledown y a través de Agustín Vázquez, un joven santafesino apasionado por todo lo relacionado con Malvinas, llegó hasta la familia de Sirtori, detalló Chajarí al Día.

En un muy sencillo acto, pero cargado de recuerdos, lágrimas e imágenes lejanas frente a la tumba del “Gringo” Sirtori el casco que utilizara en combate ha quedado en manos de su familia.

Estuvieron presentes ex combatientes, particularmente los pertenecientes al Museo de Malvinas en Concepción del Uruguay, cuya sala precisamente lleva el nombre de “Daniel Sirtori”.

Amigos, familiares, camaradas, todos asistieron al único caso en el conflicto de Malvinas, donde un combatiente inglés devuelve personalmente y en suelo argentino el casco de un soldado argentino.

Han existido otros casos, pero las entregas se realizaron en la embajada Argentina en Londres, cuestión que a esta historia le da un carácter especial y único, destacó el portal Tal cual Chajarí.

Sobre Daniel Sirtori
Daniel Francisco Sirtori nació el 27 de junio de 1962, hijo de Matilde Debona y Francisco Sirtori. Al igual que la mayoría de los jóvenes, a principios de la década del 80 ingresó al servicio militar obligatorio. Integró el Batallón de Infantería de Marina 5 (BIM 5), en la ciudad fueguina de Río Grande, Llegó el conflicto y ahí estuvo “el gringo”, como lo llamaban sus amigos, integrando el escuadrón argentino más fuerte del conflicto bélico.

Volvió, desarrolló su oficio de mecánico y formó su familia. Un día, el 3 de junio de 1999, cuando tenía 37 años, una esposa y una hija, decidió partir. Habían pasado 17 años desde que regresó de Malvinas, 17 años en los que tal vez hizo mella el olvido. Fuente: eloncedigital.com