“Lo importante en las fiestas, es darle valor a los vínculos»

Breves reflexiones que son interesantes hacer en este mes clave de celebraciones familiares.

Todas las celebraciones,  que  forman parte de nuestra vida cotidiana, como el día del padre, madre, del niño, del novio, aunque si son fechas comerciales, son importantes si le damos valor a los vínculos y a quienes nos rodean.

En el caso de navidad y año nuevo representan la unión familiar, juntarnos con quienes nos queremos, unirse con la gente que tenemos ganar de compartir.

Es el momento del año donde intentamos dejar un poquito los problemas de lado, por eso siempre es significativa la importancia de decidir con quién vamos a compartir este momento.

En estos momentos de celebración aprendemos, nos encontramos con los demás y con nosotros mismos, es una fecha para entender lo importante que es nuestra familia, nuestros amigos.

Es un momento en el que cada uno aporta lo que puede, comparte, recibe afecto,  e intenta dejar los roces de lado, que muchas veces se presentan como momentos de tensión.

Los balances del año son buenos y son necesarios pero no a modo de reproche con uno mismo “esto no lo hice” sino como a modo de meta y objetivo para más adelante,  es necesario tener en mente que son proyectos personales que están buenos que se cumplan y no porque termina un año estos se terminan. El año solo organiza a las personas, y esto hace que podamos vivirlo como una posibilidad de tachar pendientes.

Dice esto el proverbio de Estela:

“El año llegó  a su fin. Y el famoso balance resulta casi inevitable. A propósito o sin querer, solemos mirar para atrás para analizar el año. ¿Logramos lo que nos habíamos propuesto?

¿Fue un buen año o uno para el olvido?

¿Y si le damos una vuelta de tuerca al balance?

Y si en lugar de dividir el año en “éxitos” y “fracasos” ¿lo miramos desde otro lugar?

A veces creemos que los “logros” sólo tienen que ver con lo obvio: me recibí, me mudé, me casé, tuve un hijo, abrí mi propia empresa, hice buenas ventas…

Nosotros creemos que los logros vienen en todas las formas y colores, y a veces los mayores logros son invisibles, y vienen sin medalla, aplauso o beso…

El logro de salir a pelearla todos los días, aunque los resultados no se te hayan dado todavía.

El logro de haberte caído y levantado más de una vez.

El logro de haber sido sostén emocional de alguien que lo necesitaba.

El logro de sacudirte la frustración, y de intentarlo otra vez, con más fuerza.

El logro de transformar un gran dolor, en amor.

El logro de encontrar, en el medio de un año duro, alguien en quien apoyarte.

El logro de mantener un vínculo cercano con las personas que querés.

El logro de recuperar la confianza después de atravesar una gran crisis.

El logro de llegar al final del año, y al mirar hacia atrás, de descubrir con orgullo cuánto camino recorriste para llegar hasta acá.

Tomaste decisiones, pusiste dedicación y esfuerzo, diste tiempo y amor, te enfrentaste a más de una tormenta…y acá estás”

Licenciada, Morel Jimena   MP 1269

Anuncio publicitario