Drugstore Al Paso reclama al municipio

No suelo hacer este tipo de publicaciones, pero se intentaron agotar otras vías sin obtener una respuesta favorable por parte de los responsables directos. Como siempre, la excusa es que «todos siguen órdenes».

Este mensaje está dirigido al señor Intendente Bernardo Schneider no a los empleados municipales que dan la cara frente a esta vergonzosa situación…

La reciente aplicación de infracciones y restricciones en la zona de tránsito pesado no solo perjudica a mi negocio, sino a todos los comercios ubicados en esta área. Somos muchos los que trabajamos desde hace años generando empleo, invirtiendo y aportando a la economía local.

En plena época de cosecha, los choferes necesitan abastecerse, alimentarse, imprimir sus cartas de portes y continuar. No estamos hablando de maniobras indebidas ni de caos vehicular: estamos hablando de cinco minutos de parada que generan consumo, movimiento y trabajo.

Una vez más, se avasalla al sector privado, a los comerciantes y emprendedores que solo buscamos progresar. Se castiga al que produce, al que da trabajo, al que genera en Nogoyá.

Medidas como estas desalientan la inversión, frenan el crecimiento y afectan directamente al pequeño y mediano comerciante, que es quien sostiene el día a día de esta ciudad.

Parece que la única solución es sancionar, multar, castigar. En lugar de escuchar y construir, se reprime la actividad de quienes, a pesar de todo, seguimos apostando por este país, esta ciudad y su gente.

Ya es hora de que se tomen decisiones con sentido común, diálogo y empatía. Las reglas deben existir, claro, pero también deben adaptarse a la realidad productiva y social de nuestro entorno.