Prohibieron el uso de un producto para tratamientos antiarrugas

Se aplica a través de inyecciones que relajan los músculos que causan las arrugas de expresión. La Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica sostuvo que el producto no se encontraba autorizado para el uso humano.

La Administración Nacional de Medicamentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió este lunes el uso y la comercialización en todo el territorio nacional de todos los lotes de unas ampollas importadas utilizadas en tratamientos antiarrugas.

Tal como se detalla en la disposición 7694/2021, se trata del producto catalogado como: “ISRADERM® Biological Face – Lifting Remove Wrinkles Instantly. Israderm Biotechnologics Co. Ltd. Lote 1070920, Vto: 15/11/23. 100UI”. El organismo tomó la decisión publicada en el Boletín Oficial dado que no fue posible determinar si el producto es elaborado en las circunstancias que indica la ley y cuál es su verdadera composición.

Los hechos se suscitaron a partir de un control vehicular de mercado que detectó la existencia de cuarenta ampollas de vidrio rotuladas como “ISRADERM® Biologica”, de origen presuntamente extranjero, con destino a la ciudad de Corrientes, las cuales no tenían el correspondiente aval aduanero. A partir de ello, se observó que a pesar de que la descripción del producto indicaba que “remueve arrugas instantáneamente”, no declaraba en la etiqueta la composición del producto ni se informaba el responsable de importación o los datos mínimos para ser considerado un medicamento o un producto médico autorizado en el país.

Además, la administración indicó que presentaba condiciones propias de un producto apto para el uso humano, pero sin encontrarse autorizado a tal fin. Tampoco la Anmat conocía si los insumos utilizados para su fabricación son aptos para la aplicación en humanos o cuáles son sus efectos reales. Por lo tanto, consideró: “No puede asegurarse que sea seguro ni eficaz, sino todo lo contrario, dado que representa un riesgo para la salud de los potenciales consumidores que, desconociendo tal extremo, podrían utilizarlo creyendo que se trata de un producto seguro”.

Por estos motivos, y con el fin de proteger la salud de potenciales adquirentes y usuarios, la Coordinación de Sumarios concluyó entonces que “resulta adecuado tomar una medida sanitaria respecto del producto toda vez que se desconoce su origen por lo que no resulta posible garantizar su trazabilidad, condiciones de elaboración, como así tampoco su calidad con adecuados niveles de control bajo las condiciones establecidas por la normativa vigente y su inocuidad”. Fuente: eloncedigital