Radiografía del trap: un género que marca tendencia

La música urbana está instalada en la Argentina hace más de dos décadas y dentro de ella, el trap es el que ha tomado mayor protagonismo en los últimos años. No es un género nuevo sino un familiar directo del rap que se originó en los ‘90 en los Estados Unidos.

Las y los artistas urbanos aparecen en publicidades en la calle, en latas de cerveza, en la televisión, son la música de los ‘challenges’ (desafíos) en Tiktok, copan los lineups de los festivales más importantes como el Lollapalooza, suenan en todas las playlists de Spotify y en las tandas radiales. Están en todos lados. Ya no quedan dudas que el trap llegó para quedarse.

Duki, Tiago PZK, Cazzu, Wos, Acru, Ca7triel, LIT Killah, son algunos de los tantos nombres que resuenan, no solo entre los centennials y millenials, sino también en generaciones anteriores.

Orígenes

El trap nació en Estados Unidos en la década de los noventa. En Atlanta, Georgia, se acuñó el concepto «trap». Pero, ¿qué significa esa palabra? Trap en inglés significa trampa o atrapar, pero en jerga estadounidense, se trata de la acción de narcotraficar o las zonas urbanas donde se venden drogas ilegales. Esto se debe a que en un principio, en Estados Unidos, el trap hablaba en sus letras de la calle, la violencia, la delincuencia, el sexo o las drogas.

Algunos de los pioneros de este género en los ‘90 fueron Three 6 Mafia, UGK, Outkast y Goodie Mob. En los 2000 aparecieron traperos como l Southern Rap, T.I., Young Jeezy, Gucci Mane, Rick Ross, entre otros.

La música urbana surge como una forma de protesta, para comunicar un mensaje; más que un género musical era y es un movimiento, con una estética particular que representa una forma de pensar. Con el trap pasa lo mismo, es una forma de vestirse, de hablar, con palabras en «spanglish», es el fraseo con el que se dice, cómo suenan los instrumentos. El trap surge de la fusión de géneros, tomando elementos por ejemplo de la música electrónica, del rap y del reggeaton. 

Incluso hoy en día, artistas como Trueno reivindican en sus canciones sonidos propios del hip hop old school, como en «Dance Crip» que además hace alusión en su nombre y en los movimientos del videoclip a la Crip Walk, un movimiento de pies, originado en los ‘70 en Los Ángeles, Estados Unidos, y asociado con los gángsters y luego resignificada en los ‘90 por la danza hip-hop.

Además, artistas diferentes como Lali revalorizan y fusiona recursos popperos de bandas icónicas como Nsync, Spice Girls o Backstreet Boys como por ejemplo en uno de sus últimos sencillos, «Diva». Fuente: telam.com.ar